Ya complete el primer grupo de quimioterapia (04 sesiones, una cada 3 semanas). Ahora tocan los chequeos e iniciar el nuevo grupo de 12, una semanal.

En este punto ya no sé si es cansada del COVID-19, la licencia o la quimioterapia. Me cuesta arreglarme en las mañanas para ir al parque, pero lo hago como un ritual que debo mantener.

Es difícil mantener la rutina cuando todo es una incertidumbre. Por las fiestas no he podido hacerme unos estudios aunque tengo tiempo antes de la cita, no obstante, es molesto tener que hacer tanta espera.

Aunque de "licencia médica", tener la responsabilidad de la administración de una empresa y su logística operativa me obliga a estar pendiente de qué están (y cómo) haciendo los procesos según el procedimiento y resolver los "issues" por lo menos desde un escritorio remoto.

12 semanas han pasado, a penas a mitad del camino, ahora es que viene la parte menos toxica pero más intensa, esa que desgasta la voluntad como un roedor y apaga la chispa con pequeñas gotas de realidad.

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Quien Soy

Creadora de Apego a la Vida

Liliana Erickson, Apegada a la vida.

Sobreviví al cáncer… Y a despedidas que no hicieron ruido.
Hoy regreso a la batalla con el alma curtida, la esperanza intacta y el corazón aprendiendo a florecer de nuevo.
Dispuesta a empezar un millón de veces, pero nunca a rendirme.