Cuando terminas el proceso y recibes la noticia de que tu cuerpo esta “libre de cáncer” es parecido a cuando emprendes un nuevo camino. En esa cita médica te explican las probabilidades de reincidencia, qué tratamiento hacer y se agendan los próximos estudios para el seguimiento.

En mi caso tomo un medicamento diario por 5 años en principio (es posible que tenga que tomarlo más tiempo), con sus efectos secundarios bastante molestos.

Organizando mi agenda veo que la fecha de mi primer chequeo se acerca y es en ese momento que vuelve a mi memoria la incertidumbre que sentí cuando me dijeron que tenía que hacerme una biopsia. Muchas preguntas vienen a mi cabeza, recuerdos y experiencias que viví en el último año.

Recuerdo lo que ha pasado con mis allegados que caminaron este trayecto primero que yo y las estadísticas no me ayudan a crear un escenario donde pueda tener mi “final feliz”. Los pensamientos sobre lo que “puede pasar” en este chequeo de seguimiento y saber que tendré que enfrentarme a esta situación cada seis meses por lo menos por los próximos 5 años, hace que me cuestione si tendré el valor de enfrentar este reto y si mi voluntad no caerá rendida en caso de que las cosas no salgan como deseo.

Llega a mí una definición de “sobreviviente” que leí en un libro: " permanecer con vida; seguir adelante a pesar de las dificultades o el trauma; perseverar, permanecer funcional o utilizable; vivir más que; sobrevivir; persistir o seguir siendo útil y hacer frente al trauma o el revés; perseverar después.” Me pregunto si podré cumplir mi objetivo de ser sobreviviente y recuerdo cuando nombré este post Apego a la Vida.

Hoy me reitero que es apegándome a la vida que podré vivir un día a día que me haga ganar la batalla. El cáncer se llevó muchas cosas importantes de mi vida, otras nunca pudieron arreglarse; sin embargo me dió el mayor regalo cuando aprendí que mi vida es mi responsabilidad y mi bienestar solo depende de mí.

Cada día es un regalo, mi responsabilidad es disfrutarlo sin angustiarme por lo que pasará después (aunque siempre vienen pensamientos), y al escribir esto decido que me amaré más, que soy valiente, que soy hermosa, que sólo necesito en mi vida a quienes me hagan sentir amada, respetada y protegida. Decido que lucharé cada día contra la incertidumbre y la angustia, lucharé contra todo lo que llegue para quitarme mi paz y seré feliz cada día.

Un día he de morir, Dios es el único que sabe cómo será, mientras tanto daré la batalla para tener mi final felíz a través de un día a día que me gano.

No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quien Soy

Creadora de Apego a la Vida

Liliana Erickson, Apegada a la vida.

Sobreviví al cáncer… Y a despedidas que no hicieron ruido.
Hoy regreso a la batalla con el alma curtida, la esperanza intacta y el corazón aprendiendo a florecer de nuevo.
Dispuesta a empezar un millón de veces, pero nunca a rendirme.