El aire de septiembre llega con un aroma a anticipación, un cosquilleo que me recuerda lo cerca que está octubre. Es un mes que remueve muchas cosas dentro de mí, y como para tantas otras mujeres y familias, no es simplemente un cambio de página en el calendario. Es el Mes de la Conciencia sobre el Cáncer de Mama, un tiempo teñido de rosa que trae consigo una mezcla de emociones: lucha, recuerdos, dolor, pero también esperanza.
Cada año, octubre me devuelve a mi propia batalla contra el cáncer, un adversario inesperado que me enseñó, de la manera más dura, el valor infinito de cada latido.
En estos días previos a octubre, me encuentro haciendo un repaso mental de mi camino. Desde el diagnóstico hasta la remisión, cada obstáculo ha sido una lección, cada paso una oportunidad para crecer. A veces, la cercanía de octubre me pone un poco nerviosa. ¿Qué me deparará este año? ¿Qué nuevas historias de valentía conoceremos? ¿Cuántas voces se unirán al clamor por más investigación y una cura definitiva?

Septiembre, entonces, es mi momento de pausa. Es tiempo de recargar las pilas, de preparar mi corazón y mi mente para apoyar, compartir y seguir educando sobre la importancia de la detección temprana y el amor incondicional. Es también un momento para reconectar conmigo misma, para recordar todo lo que he superado y lo lejos que he llegado. A pesar de ser también el mes donde llevo mayores recuerdos de dolor por aquellos a quienes creí estarían para mí de manera incondicional.
Así que, mientras septiembre sigue su curso, escribo estas palabras no solo como una forma de prepararme, sino como una invitación a todos ustedes a que me acompañen en este próximo octubre rosa. Juntos podemos convertir este mes en un símbolo poderoso de unidad y fuerza. Juntos podemos llevar un mensaje de esperanza a cada rincón del mundo.
Y mientras tanto, en este septiembre, celebro cada día, cada instante de salud, cada sonrisa compartida. Porque antes de que el rosa lo inunde todo, es importante encontrar la calma, agradecer el simple hecho de estar aquí, respirando y preparándonos para lo que venga.


No responses yet