"No hay caminos rectos en el mundo" – Mao Zedong

Al llegar a mi casa solo tuve sueño. Al parecer los medicamentos para evitar los efectos secundarios son buenos.

Casi una hora administrando los "medicamentos para prepararme para la quimioterapia", una hora (1) para el primer medicamento, dos (2) horas para el segundo y una última media hora de "suero".

Por hoy ya tengo todo lo que necesito, ahora es descansar. Este primer día es de expectativa, pues no se sabe como va a reaccionar mi cuerpo a este veneno.

Me molesta el puerto de la quimioterapia, el área esta sensible y no puedo hacer ningún tipo de esfuerzo por dos (2) días. Dentro de todas las "molestias" todavía no veo esto como demasiado incómodo; todavía duermo boca arriba y con cinco (5) almohadas pues estoy en recuperación de la cirugía que es un proceso también.

Las "tetas" siempre duelen, a veces más, a veces menos. Al final es más doloroso que ponerte implantes por estética. No poder usar los brazos, cargar o sostener cosas pesadas me "la jode", soy de hacer mis cosas y detesto depender.

Al pasar los primeros días los efectos se han hecho sentir: cansancio, "bajonas de ánimo", escalofríos. Esos momentos de "frío en los huesos" y luego un calor que quisiera tirarme en una piscina (el que me conoce sabe que le huyo al agua fría), algunas veces he sentido desorientación. Pero el primer y peor ha sido la constipación.

Comúnmente llamado estreñimiento, es la dolencia más… cómo decirlo correctamente, y disculpen porque no encuentro una manera apropiada… es la dolecia mas hija de put*. Ese tiempo interminable de sufrimiento en 2mts cuadrados, donde te aprendes los ingredientes de los shampoo, acodicionadores y todo lo que aparezca; donde pasas los niveles más dificles de @cookiejam o cualquier juego que tenga mas de 1,000 niveles y si sigo no termino.

De haber logrado entrenar mi cuerpo para visitar el baño de manera frecuente, enfrento la realidad de tener un "parto sin niño" y con peor resultado que el de un pequeño "chivo" mal comido. Me he ayudado con la batida de frutas en la mañana y la Lactulosa (que detesto por ser dulce), rediseñar la dieta para comer mas ensalada, fibras y sobretodo mucha agua.

La inflamación del cuerpo y la hinchazón que me agrega peso (Dios! las estoy pagando juntas) es otra cosita que parece será una constante.

Tengo una agenda de medicamentos por 10 días. En este caso, lo resolví con el calendario de google (www.google.com › calendar) por el tema de los horarios por día. Aunque los medicamentos para proteger el estómago son fijos.

Entre mantener la moral y enfrentar como cambia tu rutina hay incongruencias que aprendes a sortear.

Los análisis de rutina para verificar que tanto estrago esta haciendo la quimioterapia, el hemograma que sufres porque no encuentran las venas para tomar la muestra de sangre y poder darle una sonrisa a la bionalista que te ha pinchado 4 veces y le sudan las manos, hasta que tiene que usar una "mariposita" para sacarte el tubo de sangre que sientes como si estuvieses donando 10 galones.

Cambiar el horario al que voy al supermercado, porque debo entender que por la pandemia mi estatus cambió: soy grupo de alto riesgo.

Enfrentar a mi familia y amigos. Entender que ellos no me pueden entender siempre, no son adivinos. Ellos hacen lo mejor que pueden, como no me ven en un estado vegetativo de autocompasión me tratan como siempre. Esto hace que me sienta mas normal, me da fuerzas para mantener mi esencia aunque realmente, algunas veces solo me siento mal. En esos momentos, "cuando nadie me vé" como dice Alejandro Sanz, cuento con Mr. Pit y Doña Leah.

Escuchar el reclamo de familiares y amigos porque "no les dije" lo que me estaba pasando. O sea: "- Hola Anacleto, te llamé para decirte que me encontraron un cáncer, me van a hacer una mastectomía, no sé si me puedan reconstruir ni tampoco si tendré que darme quimio." "- Por lo demás, estoy bien Gracias a Dios".

La mayoría de las personas no saben cómo me siento, siempre llevo un "Muy bien gracias a Dios" que me recuerda que al ser agradecida dejo lo malo detrás, porque estar bien es ganancia.

Sólo miran esta imagen que reflejo, mi mejor cara, la que mantengo en mi memoria para sentir que ya superé esto.

Mi objetivo es pasar este proceso de la manera menos traumática y poder mirar hacia atrás y decir: "Lo logré", Dios hizo su milagro en mí, yo solo hago lo que tengo que hacer para pasar página y seguir con mis planes de vida (que son muchos).

Al terminar el tratamiento post-quimio, me dio una infección (más antibióticos para este cuerpo) y empecé a descubrir que mi corte de pelo estaba diferente.

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4 Responses

  1. Wao amiga! Se que tal como dices, para los que no hemos pasado por una situación como la tuya es difícil entender como realmente te sientes, pero para otros tantos que si hemos estado al lado de familiares que han pasado por tu situación nos resulta posible tener una leve idea de por lo que estás pasando, esos momentos de incertidumbre que a veces son interminables, ese querer hecharle todas las ganas porque con Dios mediante todo estará bien y saldrás victoriosa de esta batalla, esos momentos de desaliento que a veces quienes están al lado del que padece no logra entender, esos momentos de ira que también vienen y van, ese querer haciendo tu vida lo más normal posible, pero no desanimes, siempre en manos de Dios!

  2. Hola Lily
    Dios te bendiga.
    Me entero de tu situación en este momento.
    Me sorprende tu actitud. Le doy gracias al Señor por tu vida y testimonio de vida.
    Y me hace sentir chiquita
    Eres admirable.
    Un fuerte abrazo.
    Oraré al Señor por ti y por tu familia.
    Popy Grullón

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Quien Soy

Creadora de Apego a la Vida

Liliana Erickson, Apegada a la vida.

Sobreviví al cáncer… Y a despedidas que no hicieron ruido.
Hoy regreso a la batalla con el alma curtida, la esperanza intacta y el corazón aprendiendo a florecer de nuevo.
Dispuesta a empezar un millón de veces, pero nunca a rendirme.