Siempre tenemos que recordar que la mitad de esta batalla es nuestra estabilidad emocional.
La estabilidad emocional la recibimos principalmente por nuestra actitud ante este desafío, seguido por el apoyo de tus seres queridos. Esos seres que viven o no contigo pero significan algo para ti. Esos son los primeros que deben mentalizar el proceso que estas viviendo y distinguir entre "tratar de estar bien" y realmente "Estar bien".
Las personas como yo, empatica, lógica y con algunos tornillos sueltos, suelen estructurar un esquema que nos permite efrentar situaciones que otras personas simplemente no pueden. El mayo reto, es poder mantener el norte sin dejarse caer. Nos caemos cuando recibimos embates de las personas que significan para nosotros y a quienes guardamos afecto y respeto.
Estas personas, aunque vivan o no bajo el mismo techo, influyen en nuestro bienestar. Su respuesta a las situaciones, comentario y actitudes marcan la diferencia entre un buen y mal dia.
Este proceso de la quimioterapia no ha sido particularmente "tradicional" para mi. Entre la pandemia y su acoso, mi relación familiar y mis responsabilidades en el negocio, es mucho lo que debo invertir en mi estabilidad emocional para mantener el "animo". A veces deseo que los que se encuentran a mi alrededor simplemente se tomase un momento para tratar de sentir el agua a la misma temperatura que lo hago yo.

Después de la primera dosis del Paclitaxel (nombrecito pesado),ya no me da frío. Tuve que guardar los abrigos porque ahora el panorama esta invertido: Tengo calor.
Desde sudores fríos, incremento de la temperatura, alergias corporales, resequedad en la boca hasta inflamación en los tobillos; todo es un caos. Sin tomar en consideración ese maravillo momento cuando quiero decir algo y mágicamente me quedo en el aire. La sensación de angustia y la necesidad de hacer uso de las Notas de Keep.
El 24 de diciembre fue todo un reto: Mantener el orden de lo que estaba haciendo, mantener la cordura por los 3 cambios de planes a ultima hora y lograr tener todo listo para la hora pautada, combinado con todo lo desarrollado en el párrafo anterior.
La semana siguió su rumbo y el fin de semana fue espectacularmente explosivo. No sé como llegue al día de hoy y pude enfrentarme con mi destino por 10 semanas más. 5 minutos tarde, significó un cubículo que nunca había usado (por lo menos llegaba un poco de data y señal), enfrentarme a la aguja del puerto (la están trayendo mas grande pero me tocó una doctora que es un amor y no lo sentí), una sola ampolla de Fendramín (YUPI!! no terminé con efecto "droggi") y las mejores atenciones por mis ángeles de CEDIMAT.
Todo lo que ha quedado del día ha sido para poner en orden el diplomado (aprovechar el tiempo de licencia en algo lucrativo), revisar documentaciones y planes a futuro de mi empresa y gestionar (eso si es estresante) las autorizaciones con el seguro y los medicamentos para la quimio del próximo martes.
Lo que queda de semana es para buscar la mejor forma de darle fin a este año. Celebrar la vida y la nueva oportunidad de reinventarme. Agradecer a Dios por todas las oportunidades que me ha brindado desde la salud (diagnóstico a tiempo y gestionar mi tratamiento) hasta las debacles emocionales y las decisiones que he tenido que tomar.
Siendo este fin de año como el Paclitaxel, yo le despediré con buena cara, agradeciendo mi familia, agradeciendo a mis amigos incondicionales que siempre han estado aquí conmigo; demostrándome, y al mundo, que yo decido ser una triunfadora, que el cáncer no volverá y que enterraré todo lo que me ha hecho daño para regalarme una nueva, feliz y mejor vida.



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