Hoy llego a RODI viendo cada espacio como si fuera la primera vez.
Ya es la sexta y última quimio.
Curiosamente, al salir de casa no pensaba en lo que eso significaba. Solo tenía en mente el cumpleaños de mi querido amigo y mentor Juan Díaz. Esta semana le dije:
“Tu cumpleaños me regala la última quimio… y Dios mediante, para no volver.”
Y sí, hoy es la última.
Estoy contenta de cerrar una etapa de este proyecto llamado mi vida, de pasar al siguiente paso, de seguir adelante con determinación. Porque todo, absolutamente todo, empieza con la actitud.

Hoy termino la quimio.
Aún faltan la radio y completar el año de inmunoterapia, pero estoy feliz.
He sentido el amor y apoyo de mi familia, de mis amigos, de quienes me han acompañado en silencio o en oración.
Y aunque el camino ha tenido retos, Dios siempre abre una nueva oportunidad para seguir adelante.
Hoy cierro esta etapa con gratitud.
Porque cada lágrima tuvo sentido, cada cansancio me enseñó fortaleza y cada día difícil me recordó lo valioso de seguir aquí.
No hay victoria más grande que la de seguir creyendo, aun cuando el cuerpo se agota.
Hoy no celebro el final de un tratamiento… celebro la vida, la fe y el poder de empezar otra vez, con el corazón más consciente, más humano y más lleno de amor.


Comments are closed